Vamos a empezar a conocer el acusativo, una de las piezas clave del esperanto y que se representa con la terminación ‒n. Dicho esto, avanti:
El acusativo es lo que llamamos complemento directo en castellano, quien recibe la acción del verbo:
» Mi manĝas fiŝojn (yo como peces) [¿Qué comes? PECES] » Mi aĉetas florojn (yo compro flores) [¿Qué compras? FLORES] » Mi vidis la domon (yo vi la casa) [¿Qué viste? LA CASA] » Mi havas bonan amikon (yo tengo un buen amigo) [¿Qué tienes? UN BUEN AMIGO]
» Mi amas lin (yo lo amo [a él]) [¿A quién amas? A ÉL] » Mi amas ŝin (yo la quiero [a ella]) [¿A quién quieres? A ELLA] » Mi manĝis la hundon (me comí al perro) [¿A quién te comiste? AL PERRO]
En castellano, nos demos cuenta o no, identificamos el complemento directo por el orden de las palabras o con pronombres que tienen esta función. En esperanto únicamente tenemos la terminación ‒n, y nos olvidamos así de todo lo demás:
MI VOLAS TION = Yo quiero eso (pero no por ejemplo "yo eso quiero") = Yo lo quiero (pero no por ejemplo "yo quiero lo")
Sin embargo, a los hispanohablantes les puede costar un poco acostumbrarse al principio, ya que en castellano no marcamos de manera tan evidente el complemento directo como en esperanto o alemán por ejemplo.
En la siguiente lección aprenderemos sobre la existencia de verbos que no permiten ‒n, incluidos en la serie Acusativo en esperanto.


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