Pedro Salinas en esperanto: los cielos son iguales

El poema nĂşmero 35 de La voz a ti debida:

ÂżTe echo una mano con el esperanto?
Agéndame una videollamada de 15 minutos aquí y vemos cómo puedo ayudarte.
[35]
La ĉieloj samaj estas.
Bluaj, grizaj, nigraj, ili
en la supro ripetiÄťas
de l’ petro aŭ oranĝ-arbo:
nin proksimigas rigardi.
La kosmaĵoj eliminas,
pro sia malproksimego,
la distancoj de la mondo.
Se ni volas nin kunigi,
neniam rigardu fronte:
ĉio plena de abismoj,
plena de sagoj kaj leĹ­goj.
Bone lasu vin flosante
sur la mar’ aŭ sur la herbo,
senmove, ĉiel-vizaĝe.
Vi sentiÄťos vin dronanta
malrapide, al l’ supraĵo,
en la vivo de l’ aero.
Kaj ni estos nin trovantaj
supere de l’ nevenkeblaj
diferencoj, de sableroj,
de rokoj, jaroj, jam solaj,
ĉielaj naĝantoj, ŝip-
rompuloj el la ĉieloj.
[35]
Los cielos son iguales.
Azules, grises, negros,
se repiten encima
del naranjo o la piedra:
nos acerca mirarlos.
Las estrellas suprimen,
de lejanas que son,
las distancias del mundo.
Si queremos juntarnos,
nunca mires delante:
todo lleno de abismos,
de fechas y de leguas.
DĂ©jate bien flotar
sobre el mar o la hierba,
inmĂłvil, cara al cielo.
Te sentirás hundir
despacio, hacia lo alto,
en la vida del aire.
Y nos encontraremos
sobre las diferencias
invencibles, arenas,
rocas, años, ya solos,
nadadores celestes,
náufragos de los cielos.

 

ÂżTe echo una mano con el esperanto?
Agéndame una videollamada de 15 minutos aquí y vemos cómo puedo ayudarte.
ÂżTe echo una mano con el esperanto?
Agéndame una videollamada de 15 minutos aquí y vemos cómo puedo ayudarte.

SĂ© el primero en comentar

Deja un comentario